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No será el lugar más relajante de Europa, pero sin duda es el más pintoresco y curioso. Nápoles tiene fama de ser una ciudad compleja y desordenada pero la magia y el embrujo que envuelven esta ciudad hacen olvidar los pequeños desperfectos con los cuales puede tropezarse un turista. Siglo de literatura la describen como uno de los lugares más bellos y prósperos de Italia, un destino ineludible para artistas, escritores, músicos y viajeros. Nápoles debe sus orígenes a la mitológica sirena Parténope, un cuento vinculado a Ulises y a la Odisea. Se cuenta que la sirena murió en la pequeña islita donde ahora surge el Castel dell’Ovo y allí se desarrolló la ciudad de Parténope, el antiguo núcleo de Nápoles. Esta antigua capital es constante escenario de fábulas y leyendas, arte, música y cultura. Pero, sobre todo, goza con un clima magnifico también en invierno gracias a su posición estratégica en el Mediterráneo que le brinda un clima templado y agradable.
Visitar Nápoles en una única estancia es una compleja hazaña: es imposible cubrirla toda en pocos días porque las cosas que ver en la Ciudad del Sol son demasiadas. Entre las principales están: el Museo de Capodimonte y el parque que lo circunda, el Palacio Real, un tesoro de secretos históricos de Nápoles y el Museo Arqueológico, el Maschio Angioino, justo al lado del puerto, Castel dell’Ovo, en la islita de Megaride, la Capilla de San Severo, donde está el famoso Cristo velado, el Duomo de Nápoles, que guarda el “Tesoro de San Gennaro”, la Certosa di San Martino, el punto más alto de la ciudad y una preciosa terraza panorámica que ofrece una impresionante vista del inconfundible Monte Vesubio.
Por no hablar del espectáculo intemporal que ofrece la Nápoles subterránea y las varias catacumbas que se encuentran bajo el bullicioso casco histórico, el ambiente festivo y cordial que reina en las estrechas callejuelas de los barrios populares, como el famoso San Gregorio Armeno, la calle artesanal del centro de la ciudad y todas las hermosas plazas que dan ritmo a la ciudad: entre ellas las más famosas son la Piazza Plebiscito, Piazza Dante, Piazza Monte Oliveto, donde se encuentran importantes monumentos como la Fuente de Monte Oliveto, la iglesia de Sant’Anna dei Lombardi y el Palazzo Orsini de Gravina, y muchas más.
Y cómo no hablar de las obras en las afueras de Nápoles: las ruinas de Herculano y Pompeya, las villas en la laderas del Vesubio, la bella Sorrento, el palacio de Portici, Capri, Ischia y Procida, las tres islas del golfo. Sólo tienes que elegir tu propio itinerario y explorar esta encantadora ciudad que te enamorará con su belleza y sus contrastes.




