Puerto Varas es una hermosa ciudad del sur de Chile. Está ubicada en la X Región de Chile, la denominada Región de los Lagos y Volcanes, a tan sólo 20 kilómetros de Puerto. Con un paisaje exuberante, playas que dan al inmenso Lago Llanquihue, montañas con eternas nevadas que la encierran y una colorida y abundante vegetación, La Ciudad de las Rosas es un destino perfecto para vacacionar.
Existe una amplia gama de servicios turisticos, tanto de día como para realizar por la noche. La ciudad cuenta con una gran infraestructura hotelera, de diversos niveles y para las diferentes necesidades del turista. Además de destaca por la excelencia de su gastronomía, caracterizada por una extensa gamas de sabores, que incluyen platos con cordero, y también con mariscos, salmones y especies regionales.
Esta ciudad está viva siempre, y en todo momento se la puede apreciar como uno de los lugares más bonitos que tiene la Región de los Lagos. Entre los lugares para visitar, especialmente por la noche y para divertirse y reunirse con amigos, el Casino de Puerto Varas es una opción inexcusable.
Este espacio se encuentra en un majestuoso edificio de dos pisos, con grandes espacios y múltiples habitaciones. Recientemente construido, cuenta con muchas novedades. Está Ubicado en la hermosa costanera con Calle del Salvador a muy pocos metros de la Plaza de Armas de la ciudad. Imponente, ilumina con el reflejo de sus luces al segundo lago más extenso de Chile. Al interior, podemos apreciar una interesante decoración de vanguardia, con muchos colores y una infraestructura que sale de lo común. Lo moderno y lo selecto se conectan para generar un ambiente de primer nivel. Perfectamente iluminado y amueblado, el casino cuenta con un gran personal y una excelente atención, para pasar una noche con todas las comodidades.
El casino se postula como un importante complejo de esparcimiento nocturno, allí los visitantes pueden probar su suerte con todo tipo de juegos de azar. En sus instalaciones encontramos 300 tragamonedas, diferentes juegos como la ruleta, que es la favorita de muchas noches, y también black jack, bacarat, crap, 21 real y bingo, entre otros. Además dispone de un salón VIP para reuniones especiales, dos bares con una amplia carta de tragos clásicos y exóticos y un restaurante con un excelente servicio de gastronomía. Allí, se pueden pedir platos de cocina internacional y platos típicos. La construcción de este casino se pensó en un hermoso predio, con espacios para poder ir a disfrutar de cenas y de almuerzos, y no sólo a apostar y jugar. Es decir, el casino es en primer lugar, un espacio de reunión, de recreación, de encuentro. Un lugar de buenos momentos con amigos.

Así también, el Casino cuenta con una apretada agenda de espectáculos musicales, principalmente en verano, por lo que se puede ir a disfrutar de música en vivo y de artistas tales como el Beto Cuevas, Pablo Herrera, Miriam Hernández y lo mejor de sus repertorios. Algo muy original del casino es que cuenta con una serie de exposiciones artísticas y plásticas permanentes, lo que lo postula como otro espacio cultural del multifacético Puerto Vara.
Es importante mencionar que en Chile, la ley que regula los juegos de azar estableció que por cada región debe funcionar uno sólo. En este caso, la región número 10, también llamada región X, ha seleccionado a Puerto Varas para albergar este complejo. En este sentido, vemos como las razones para conocer esta bella ciudad se acrecientan, mientras que las excusas para no hacerlo cada vez parecen menos relevantes. La maravilla del lugar es tentadora, promete y supera expectativas.
De esta manera, luego de una gran jornada diurna en las playas y balnearios de la ciudad, caminando por las calles y descansando en los cafés que conforman el paisaje urbano, tomando sol en la extensa costanera. Apreciando los milenarios volcanes, realizando diversas actividades deportivas, como trekking, rafting y tirolesa. Luego de aventurarse en los frondosos y verdes bosques, de sentir adrenalina. Después de disfrutar de la pesca deportiva y del cristalino río Petrohué, de recorrer el circuito cultural, de aprender su legado identitario y su patrimonio histórico… en fin. Después de haber pasado un día increíble, haciendo múltiples cosas, vivenciando cada momento -porque eso es lo que genera este lugar, esas ganas de aprovecharlo todo, de conocer sus recovecos, de no desperdiciar instante alguno- después de todo, al caer la tarde, al llegar la noche, podemos seguir descubriendo elementos que convenzan a cualquier visitante de querer volver a vivir todo esto. Oscurece, y ya es hora de dejarse llevar por la música y por el azar.
Como vemos, en esta ciudad, no sólo se puede disfrutar de la luz del sol, porque en la noche, a la luz de la luna y con el respaldo del lago, también pueden pasar cosas maravillosas.
Belén Nocioni.