Cerrado por vacaciones

Ya sé que parece que nos fuimos de vacaciones hace un par de semanas pero no, mudanzas y falta de cobertura, exceso de trabajo y otros compromisos derivados del fin de curso escolar nos han impedido despedirnos como toca. Y me ha tocado a mí.

El caso es que nos vamos a tomar el descanso habitual del verano, esa época en que intentamos mantener las mínimas obligaciones necesarias para nuestra subsistencia: comprar y cocinar cuando no podemos inventarnos una excusa para picar algo en una terraza que no nos salga muy caro y nos evite meternos entre fogones que dan mucho calor, o limpiar lo justito con la excusa de que estamos poco en casa (aunque sea la época del año en que más amortizamos sofás), y por supuesto no tener que poner a trabajar las neuronas más que lo que nos pida nuestro correspondiente trabajo, siempre ahorrando energía ya que hasta la recarga vacacional estamos bajo mínimos, yo por lo menos.

Dejamos la actualidad política, económica y social sin grandes novedades, porque aunque hayamos estrenado nuevo rey hace apenas una semana dudo yo que la institución en sí nos depare muchas sorpresas, porque si hubiera pensado renovar la monarquía habría optado por un título más moderno, del tipo de Felipe 2.0 cual nueva versión renovada del mismo programa de siempre.

Sobre los líos de corrupción andamos igual, Barcenas sigue en la cárcel, aunque él no deja de sorprendernos con nuevas cuentas en paraísos fiscales cuando creíamos que se las habían pillado todas. Financiaciones ilegales de partidos y sindicatos de los que dudo que veamos ninguna resolución en breve, eso sí, más de una dimisión seguro. Y la rabiosa actualidad de hoy: la imputación de la Infanta Cristina, que me provoca una gran curiosidad. Porque por mucho que los hayan apartado de las fotografías oficiales y ya no les inviten ni de vacaciones, no me puedo imaginar a un miembro o ex-miembro de la actual casa Real entrando en la cárcel. Claro, que siempre les quedará el indulto.

Mientras tanto, intentaremos aguantar el calor sin pensar mucho en la reformilla fiscal que se está aprobando, a ver si dejan el IVA como está, que cada vez que dicen que bajan impuestos entro en pánico, y a la vuelta nos esperan los libros de texto, material escolar, ropa y calzado para nuestros hijos que todavía están en edad de crecer, aunque por mi se podría quedar ya en ese metro ochenta y dos que me hace sentir pequeña.

Hasta entonces, sed buenos y cuidado con el sol.

Category: Vacaciones
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